sábado, 14 de enero de 2012
Acerca de los dogmas
martes, 27 de diciembre de 2011
La caída...
Yo, que siempre amortiguo
los golpes de suerte con mi alma,
esta vez no tuve en cuenta
las balizas para anunciarte mi caída.
Sin edredón para los huesos
estrepitosamente pulvericé tu recuerdo
y sentí la invocación de los infiernos.
Un cementerio de pestañas cristalinas
anunciaban que las gárgolas
de los viejos arcanos
ardían en un vestidor de pieles taciturnas.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Queriéndote a mansalva...
Queriéndote a mansalva…
en las cuencas del mísero atavío de mis penas.
Retoño de querencias malparidas
como grillos sin noche
en el insomnio blanco de mis venas.
Un norte sin crepúsculo me incendia
me hiere las pupilas sin retorno
cegándome la frente.
Un tórrido velero que navega
quemándome los sueños de vencerte.
Una oscuridad en lozanía
donde la línea neta de mi suerte
asila un ágape de inasistencias,
un aquelarre de utopías transparentes.
Inmensidad de alas derretidas,
caducidad de sombras,
oscuridad encarcelada…
No hay fondo ni figura en la pátina fulgente
de mi noria…
domingo, 20 de noviembre de 2011
Falsas metonimias...
Vamos a despertar todos los genios
intentando corroborar la hipocresía,
delicias de las musas bien amadas
que generan los versos en las risas…
Hace mucho que no siento su prestancia
dedicadas a manjares que me aíslan,
ni despiertas ni dormidas me visitan
un resplandor que se acuna en mis rodillas.
Apaciguan mentirosas mis ardores
secuestrando los tesoros de mis musas
en quimérica presencia que aglutina
Yo me quedo en el espejo sin mirarme
estableciendo antiguos cementerios
soltera… de metáforas sin vida.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Simplicidades...
se confinan en lo estrecho de mi sombra,
empecinadas cicatrices
bordean el contorno de mi alma…
La memoria, un recuerdo de simplicidades,
las clavijas, cobijando los olvidos,
la anestesia, embadurnando intimidades…
De cualquier manera
nada hará temblar mi pluma,
ninguna embestida logrará torcer la trama.
Tercamente el deseo manifiesta su camino,
la rueda seguirá dejando huellas;
ya no es triste lo perdido en el engaño
si el horizonte es una página blanca.
Sospecho una inscripción en el concierto
porque las alas merodean pentagramas…
Los besos...
Inevitablemente
un trasluz de esquinas
se revuelca en la atmósfera de mi silencio.
Inquebrantable,
el recuerdo del oleaje interno
anega el piélago de la ignorancia.
La obsesión de saber
colma mis latidos,
sin embargo, no conozco el sabor
de la fractancia.
No doblego mis ansias,
no tuerzo el hilo de la duda.
El tiempo me empuja hacia delante
en línea recta, hacia el punto exacto
donde un enigma abismal me llama.
Geométricamente hablando
adentro y afuera de Moebius;
y en el borde de las instancias
donde todas las frecuencias
se transforman en los besos…
Deshabitarte...
Arrancarte de la faz de mis suspiros…
Desamarte…
Desmentir de mi franqueza
y repetir hasta el cansancio
que no existes,
que sólo he leído
un poema de Huidobro…
Un acontecer desparramado…
Un tejido disuelto…
Un cuerpo fragmentado…
Un surrealismo que me enhebra
en las jangadas de los sismos
de la aurora…
Que sigo siendo niña,
que me aferro al roble de tus ojos…
Que el catálogo en caricias
sólo fue un mal sueño…
Que todo concluirá mañana
con la miel de tus insomnios…