sábado, 14 de enero de 2012

Acerca de los dogmas


Acerca de los dogmas…
Aprisionada en la quimérica nostalgia de mis utopías
no mido cuanto de un pensamiento me encarcela,
todas las medidas me delatan,
sólo los enigmas me encadenan…
No hay paradigma ni dogma que me atraiga,
no resuelvo con normas mis heridas,
me defiendo sin un hilo de certezas
y no amoldo la pasión a mis semillas…
La levedad del límite me agobia,
la fragilidad me alerta,
sólo atisbo a recorrer en las llanuras
sin carteles que amortigüen las fronteras.
No quiero dios, ni santo que me ampare,
afronto el terror con hidalguías,
me siento un obrero de la soledad
y asumo el abismo de la indiferencia…
Si existe un misterio que acompaña
es la ingenuidad de declararme en rebeldía…
Sólo la ternura me disuelve,
los parangones me alejan,
la sensibilidad me acuna.
La extrema beatitud de la palabra
me ayuda a construir mis dependencias.
Es difícil aceptar la lozanía
que me inclina a morir en la tristeza
de saber que aunque me aleje de tus ojos
me deleita transitar por la destreza
de tener un territorio tan desierto
pero libre de elegir cuanto aparezca…

martes, 27 de diciembre de 2011

La caída...

Yo, que siempre amortiguo

los golpes de suerte con mi alma,

esta vez no tuve en cuenta

las balizas para anunciarte mi caída.

Sin edredón para los huesos

estrepitosamente pulvericé tu recuerdo

y sentí la invocación de los infiernos.

Un cementerio de pestañas cristalinas

anunciaban que las gárgolas

de los viejos arcanos

ardían en un vestidor de pieles taciturnas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Queriéndote a mansalva...

Queriéndote a mansalva…

en las cuencas del mísero atavío de mis penas.

Retoño de querencias malparidas

como grillos sin noche

en el insomnio blanco de mis venas.

Un norte sin crepúsculo me incendia

me hiere las pupilas sin retorno

cegándome la frente.

Un tórrido velero que navega

quemándome los sueños de vencerte.

Una oscuridad en lozanía

donde la línea neta de mi suerte

asila un ágape de inasistencias,

un aquelarre de utopías transparentes.

Inmensidad de alas derretidas,

caducidad de sombras,

oscuridad encarcelada…

No hay fondo ni figura en la pátina fulgente

de mi noria…

domingo, 20 de noviembre de 2011

Falsas metonimias...


Vamos a despertar todos los genios

intentando corroborar la hipocresía,

delicias de las musas bien amadas

que generan los versos en las risas…

Hace mucho que no siento su prestancia

dedicadas a manjares que me aíslan,

ni despiertas ni dormidas me visitan

un resplandor que se acuna en mis rodillas.

Apaciguan mentirosas mis ardores

secuestrando los tesoros de mis musas

en quimérica presencia que aglutina

Yo me quedo en el espejo sin mirarme

estableciendo antiguos cementerios

soltera… de metáforas sin vida.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Simplicidades...

Un corredor de enhiestos balbuceos
se confinan en lo estrecho de mi sombra,
empecinadas cicatrices
bordean el contorno de mi alma…
La memoria, un recuerdo de simplicidades,
las clavijas, cobijando los olvidos,
la anestesia, embadurnando intimidades…
De cualquier manera
nada hará temblar mi pluma,
ninguna embestida logrará torcer la trama.
Tercamente el deseo manifiesta su camino,
la rueda seguirá dejando huellas;
ya no es triste lo perdido en el engaño
si el horizonte es una página blanca.
Sospecho una inscripción en el concierto
porque las alas merodean pentagramas…

Los besos...

Inevitablemente

un trasluz de esquinas

se revuelca en la atmósfera de mi silencio.

Inquebrantable,

el recuerdo del oleaje interno

anega el piélago de la ignorancia.

La obsesión de saber

colma mis latidos,

sin embargo, no conozco el sabor

de la fractancia.

No doblego mis ansias,

no tuerzo el hilo de la duda.

El tiempo me empuja hacia delante

en línea recta, hacia el punto exacto

donde un enigma abismal me llama.

Geométricamente hablando

adentro y afuera de Moebius;

y en el borde de las instancias

donde todas las frecuencias

se transforman en los besos…

Deshabitarte...


Arrancarte de la faz de mis suspiros…

Desamarte…

Desmentir de mi franqueza

y repetir hasta el cansancio

que no existes,

que sólo he leído

un poema de Huidobro…

Un acontecer desparramado…

Un tejido disuelto…

Un cuerpo fragmentado…

Un surrealismo que me enhebra

en las jangadas de los sismos

de la aurora…

Que sigo siendo niña,

que me aferro al roble de tus ojos…

Que el catálogo en caricias

sólo fue un mal sueño…

Que todo concluirá mañana

con la miel de tus insomnios…