Escolta de tu beso...
Un amanecer de tibias verdades
se manifiesta en la palabra desnuda.
Manantial de sinsabores
acorrala al viento que se instala
en mis orillas.
Almanaques diáfanos
repasan la memoria
de aquellos inevitables días
en que permanecí juzgada
por tu encanto de profeta.
Ellos reclaman el auspicio de caricias
que humedeciendo el canto
de la almohada,
se derramaban
se obstinaban
en ser escolta de tu beso…
domingo, 20 de enero de 2013
domingo, 23 de diciembre de 2012
Creo en el amor...
Natalicio
del ardor
que
atraviesa los instantes
de
un sentir sin condimentos
que
ha saturado el odio
sin
rebusques,
sin
recelos.
Yo
creo en el amor
que
comprende
no
en el que perdona…
Amor
entendido,
acordado
con ternura
que
no se desgasta,
que
crece con delicia
sin
renuncias.
Creo en el amor perdurable
el de
las levedades intangibles,
no,
en el que emparcha con culpa.
Creo
en el devenir de lo entrañable,
sin
posesiones arbitrarias.
Esa
sensación atrayente que conquista
cotidianamente
la mirada.
El
que alimenta sin prejuicio,
el
que se acomoda soberanamente
en
la argamasa
tentando
la caricia
que
alivia la nostalgia.
Ese
que está en todas partes
que
ronda por las mesas y las camas,
un
soplo de tu pelo
un
bucle de tu alma
un
beso empecinado
que
entregue con los ojos la confianza…
lunes, 19 de noviembre de 2012
Propagas...
Inicias
el sabor de lo genuino
con
amalgamas de matices subcutáneos.
Encaramado
en la vanguardia,
todo
para ti
es
obsoleto,
el
cuarto menguante
el
otoño
la
sonrisa de hace un rato,
el
beso
que
dejó la mariposa
hace
un instante,
el
perfume de los gestos
en la
almohada,
la
mansedumbre de la siesta.
Todo
es pasado…
Sólo
la avidez
de
tu próxima sonrisa
en
la ventana,
las
persianas abiertas
las
prístinas brisas del verano
serán
la expresión
de
tus abrazos,
el
holocausto de las lágrimas
tu
recuerdo bordado
en
la piel de la memoria
mielinizándolo
todo
en
la tempestad del
ébano
que
propaga como prisma
la
posibilidad del cántaro…
lunes, 1 de octubre de 2012
Elegía...
"No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida."
(Miguel Hernández)
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida."
(Miguel Hernández)
Amaneces en la inmensidad de mi desierto,
y un alud de tristezas se derraman
y un alud de tristezas se derraman
en la ancianidad de mis lágrimas
y allí donde estés te declaro
que adolece el amparo de grises asilos
porque me has dejado sin cobijas
para entibiar el frío de la ausencia,
para cancelar este desconsuelo
que es un aquelarre de insomnios confundidos,
terror de ternuras desahuciadas
páramo sin arenas y sin barcos
pájaro sin alas
lagos sin agua…
Un rumor de sueños se acumula
en el pecho oprimido de cenizas
que parece orientar el silencio de tu boca.
Si es por ti a quien aprendí a querer sencillamente,
intentaré procesar tu viaje imaginario,
pero existe un espacio que se niega
a aceptar tu partida,
lóbrego recodo de tantos dolores esquivos.
Más que en mi dolor pienso en tu alivio
consuelo de una gravedad que horada hasta el vacío
desangrando por ojales mi memoria...
sábado, 7 de julio de 2012
Se presume tibia...
Amanece en la intimidad de mis leyendas,
y en la clandestinidad de tus soles
un sorbo de pieles oleaginosas
se resbala por el claroscuro de la risa.
Nutre el vástago silencio
de terciopelo y aquelarres.
Amengua el tórrido destino
de las lágrimas
con un traspié en los dientes
que tejen deshoras en los labios,
una crisálida se presume tibia
y un alado toque de sirenas
se arrulla en la memoria…
viernes, 15 de junio de 2012
La sabia iniquidad de tu sonrisa...
que arruinaba los ojos mojados
de una caricia menguante,
anestesiada,
en la longitud de un cuerpo,
que dormitaba
lánguido …
Oscuro…
sin lunas comedidas.
Hoy, la soledad es otra,
la de verme en la mañana
de un lunes,
de antorchas encendidas
por la vocación de mi tristeza…
Todo está lleno de vacíos…
Vacíos llenos de nada…
Taciturno el encanto
que remodela el enjuague
de conjuros obscenos
de una melancolía apagada…
La soledad de un luto encinto
que agobia por los senos
de una ecuación equivocada…
Es tangible la concavidad
del tálamo
que arropó la ausencia
de mi alma…
Es más certera
la esquina de los suspiros,
suplantada por el iris
de tu boca blanca…
…ya sé,
que somos invencibles…
Imposibles porque ya nada
nos avala…
yo del lado de las manos,
tú del lado de la arena blanda…
Es la sabia iniquidad de tu sonrisa
o la prudente clandestinidad en calma…
ya sé que somos indulgentes,
que nos mordemos las pieles
en los besos…
Que la noche se muere de envidia,
porque a pesar de todo,
nos cruzamos la ventana de la risa,
nos levantamos de la nieve
en la insurgencia de la vida,
y nos morimos de amor
cada mañana…
sábado, 9 de junio de 2012
Desequida urbanidad...
Un bestiario, un zoológico: espejos.
Esos que no tenemos en nuestros cuartos de baño,
pero en los que conviene ir a mirarse de cuando en cuando.
Julio Cortázar
Ateridos los sueños del cansancio
monopolio absurdo de tus dedos,
amanece en calidad de absurda
la desequida urbanidad del labio.
Motes gélidos de disculpas
por las gargantas mordidas
de ausencia.
Quejas…
que se disuelven en absenta,
amores que discurren en bestiarios.
Desanimado el yermo centauro
que te alienta,
un aprendiz de metáfora,
que se distingue
por el necio alabastro
de su sombra.
Esos que no tenemos en nuestros cuartos de baño,
pero en los que conviene ir a mirarse de cuando en cuando.
Julio Cortázar
Ateridos los sueños del cansancio
monopolio absurdo de tus dedos,
amanece en calidad de absurda
la desequida urbanidad del labio.
Motes gélidos de disculpas
por las gargantas mordidas
de ausencia.
Quejas…
que se disuelven en absenta,
amores que discurren en bestiarios.
Desanimado el yermo centauro
que te alienta,
un aprendiz de metáfora,
que se distingue
por el necio alabastro
de su sombra.
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